Antes de ponerte manos a la obra

A punto de dejar nuestra casa de la playa, hemos tenido tiempo de imaginar las reformas, grandes o pequeñas, que le haríamos para que realmente sea nuestra vivienda ideal. Nos prometemos que antes de acabar las vacaciones, dejaremos en marcha, bien organizadas y encargadas, las obras que queremos tener listas para la próxima escapada.

Tanto en tu segunda vivienda como en tu vivienda habitual o tu negocio, es importante tener en cuenta algunos aspectos si quieres realizar cualquier tipo de mejora en un plazo concreto de tiempo, que suele coincidir con las vacaciones, ya sea porque estamos fuera o porque estamos dentro de nuestra vivienda, o bien porque podemos cerrar unos días nuestro local, aprovechando que hay menos clientela.

Por eso queremos darte algunos consejos para que, antes de empezar, te asegures de que vas a poder tener tu casa o local acondicionados para la fecha que te has propuesto.

  1. Hazlo todo legal. A veces puede parecer engorroso y que no merece la pena, pero no respetar las normas, tanto urbanísticas como las de tu Comunidad, te podría generar muchos problemas, sanciones y costes posteriores, incluso que te puedan denunciar o hacerte que deshagas lo hecho.
  2. Habla con tu Comunidad de Propietarios. Según la reforma, puede ser obligatoria la aprobación de un porcentaje determinado de vecinos, por lo que tendrías que presentarlo a votación en la Junta de Propietarios anterior a tu obra. Es posible que más tarde el Ayuntamiento te la solicite dicha aceptación por escrito para darte la licencia. En cualquier caso, comunica tu intención al Administrador o al Presidente, para asegurar que tu proyecto no incumple ninguna norma interna o esté estipulado de una forma predeterminada en los estatutos.
  3. Infórmate en tu Ayuntamiento de si lo que quieres hacer es una obra mayor, obra menor u obra menor express. Dependiendo de ello necesitarás una u otra licencia (o ninguna), diferente documentación (en algunos casos, técnica y por tanto, realizada por un profesional) y las tasas serán más o menos cuantiosas. Esto puede variar de un término municipal a otro, por lo que es importante que lo hagas en el que te corresponde.
  4. Hazlo con antelación. Ten en cuenta los plazos en los que se conceden las licencias, sobre todo si es en época vacacional, ya que el personal encargado se reduce y la concesión de las mismas puede retrasarse significativamente. Según el tipo de obra, pueden oscilar entre unas semanas y varios meses.
  5. Comprueba los horarios para hacer obras. Cada municipio tiene su ordenanza con las limitaciones legales en cuestión de horarios según el tipo de ruido que se pueda generar. Además, tu Comunidad puede tener las suyas propias y no te interesa incumplir ninguno de los dos.
  6. Asegúrate de que puedes utilizar el ascensor o el montacargas para transportar herramientas, paneles y escombros y procura protegerlo antes para que no sufra desperfectos que luego tengas que pagar. Quizás en tu Comunidad estén limitados también los horarios para ciertos usos. Pon especial atención en el peso de la carga, es muy fácil exceder el máximo con ese tipo de materiales.
  7. Revisa los seguros. Fíjate en las coberturas de los seguros que puedan ampararte. Tu seguro de hogar, el seguro de tu Comunidad y por supuesto los seguros de las empresas o profesionales que vayas a contratar. Si no tienen seguro de Responsabilidad Civil, una mala actuación podría salirte muy cara.
  8. Asesórate sobre las ventajas fiscales o ayudas de las que puedas beneficiarte. Algunas mejoras son recompensadas por la Administración por ser beneficiosas para la seguridad o el medio ambiente, como las que favorecen una mejor eficiencia energética del inmueble. Existen subvenciones, financiaciones con intereses especiales y conceptos que te podrás desgravar en la declaración de la Renta.
  9. Informa a tu arrendador si tu vivienda es de alquiler. Probablemente tengas la obligación de comunicárselo por escrito y con una antelación determinada. También es posible que sea él quien deba correr con los gastos, según el tipo, causa y finalidad de la obra. Para estar seguro, puedes consultar la LAU (Ley de Arrendamientos Urbanos)
  10. Contrata un técnico local si la obra es medianamente significativa, especialmente si vas a estar lejos del domicilio. Él gestionará y tramitará las licencias y controlará las obras. Puedes pensar que no merece la pena, pero te ahorrará tiempo, viajes y problemas. En función de procedimiento correspondiente a cada obra, es incluso posible que te sea exigido por ley.
  11. Solicita varios presupuestos y elije la mejor opción por precio y servicio. Procura conseguir referencias de las empresas o profesionales que estás valorando. Infórmate sobre su trayectoria y su estado actual. Solicita un certificado de estar al corriente en los pagos a la Seguridad Social y Hacienda o tú podrías tener que asumir su deuda. Analiza también las garantías que ofrece, los seguros con los que cuenta y asegúrate de que tienen experiencia en lo que tú necesitas concretamente para evitar chapuzillas que haya que lamentar después.
  12. Pacta una garantía si la obra supone una gran inversión y requiere de un cierto uso para comprobar que está bien ejecutada. Puedes aplicar retenciones de un 5% en los pagos realizados que devolverás a los seis meses de la fecha de factura.
  13. Recuerda fijar por escrito una fecha máxima de finalización con la empresa o el profesional que hayas contratado, así como la penalización por cada día de retraso.

Siguiendo estos pasos, nadie podrá pararte las obras a la mitad ni tendrás que enfrentarte a sanciones cuantiosas y desagradables o incluso llegar a verte obligado a abandonar tu vivienda.

Si tienes dudas, estamos como siempre para ayudarte en comunicacion@ninadministraciondefincas.es